Mi prima es un poco especial y no se lleva demasiado bien con casi nadie de la familia. Nosotras hemos crecido juntas porque tenemos casi la misma edad y dentro de lo que cabe, nos llevamos bien. Hace dos meses que ha sido madre y me pidió sí sería la madrina del bebé. La verdad me sorprendió porque no me lo esperaba, pero ella no tiene hermanas y no se lleva demasiado bien con las hermanas de él.
Acepté sin problema, pero no fui consciente de lo que acarrearía porque para ella esto implica que a partir de ahora tengo que pasar más tiempo con ellos para que la niña nos vea como una familia unida.
A mí la verdad no me apetece, acepté ser madrina, pensando que era algo simbólico y que quizá tuviera que hacer regalos más especiales por su cumpleaños, pero no que tuviera que pasar mucho más tiempo con ellos, primero porque no son demasiado divertidos y segundo, porque me gusta ir libre, sin ataduras, por el mundo.
El bautizo será dentro de dos meses y no sé si me conviene más decirle que lo he pensado mejor y que no puedo comprometerme a lo que ella necesita, o dejarlo estar, aceptar ser la madrina y luego ir a la mía sin hacer lo que ella pide.
