Mi hermana está pasando y ha pasado una época de mierda, lleva en paro dos años y justo ha coincidido que mi padre se jubila.
Tenemos un restaurante familiar que montaron mis abuelos y la verdad que siempre hemos tirado porque vivimos en un pueblo y hay poca oferta gastronómica, mi padre tiene mano en la cocina y tenemos precios muy competentes.
A mi hermana siempre le han dicho que allí tiene hueco y trabajo, pero nosotras siempre nos hemos desvinculado porque la hostelería nos parece un trabajo demasiado esclavo y queríamos huir de ella.

Pues bien, mi padre le regaló el restaurante, tal cual, no para que sea camarera, sino para que lo lleve, a su nombre.
Y… y yo lo entiendo, pero literalmente le han regalado un negocio entero y a mí unos auriculares, está pasando una época de mierda, necesita curro y puede que esto la motive y yo me alegro, de hecho ni se me ha ocurrido decir ni media palabra.
¿Pero no os parece injusto? Es que no quiero parecer la mala de película o una envidiosa, pero es que yo curro en un super de coordinadora, tampoco es que tenga yo la panacea y le han dado a ella el 100% del negocio familiar… ¿es normal que esté mosca o es que soy mala hermana?