Hola a todas. Sé que lo que OS voy a contar me va a conllevar tragarme un montón de críticas. Pero necesito contarlo para poder seguir adelante.
Mi novio y yo llevamos juntos muchos años. Tenemos ya una vida en común y una completa estabilidad económica. La verdad es que siempre hemos sido una pareja como muy idílica (e incluso empalagosa).
Hace cosa de un año pensé que era el momento de intentar quedarnos embarazados pero tras hablarlo largo y tendido con él llegamos al acuerdo de esperar un poco ya que él no se sentía todavía preparado. Lo entendí y dejé el tema en el olvido.
Pero el tiempo ha ido pasando y parece que mi entorno no hace más que recordarme mis ganas de ser madre. Amigas que se quedan embarazadas, cuñadas que dan a luz… Vamos, que después de unos meses de no tratar el asunto, una noche mientras cenábamos volví a preguntar. Él me dijo que quiere ser padre pero que está muy a gusto disfrutando de la libertad de no tener hijos, que tiene claro que algún día los querrá pero que no se atreve a lanzarse, que le mola mucho si vida actual.
Fui algo injusta y lo llamé egoísta. En ese momento me centré en esa idea de que es feliz siendo libre y le espeté que esa libertad tan guay es la que yo no quiero. Vaya, la conversación terminó sin ningún resultado.
Estas últimas semanas me he ido calentando y en un ataque total decidí no tomar más la píldora. Es nuestro único método anticonceptivo, por lo que todo este ciclo hemos tenido relaciones sin barreras de ningún tipo. Pero no le he dicho nada a él.
Sé que quedarse embarazada a la primera es muy complicado, pero ¿y si lo estoy?
Todavía no tengo retraso, pero estoy atacada de los nervios porque si no me baja la regla ¿cómo se tomará él la noticia? Sé que le tengo que contar cuanto antes lo de las pastillas, pero no sé cómo reaccionará…
