¡¡Hola!! Estoy pasando desde hace un par de años un muy mal momento económico. Como no veía salida tras la separación del padre de mi hijo, me fui endeudando con tarjetas revolving y préstamos infinitos y la bola se hizo cada vez más grande.
Hace unos meses empecé a dejar de pagar algunos recibos porque ya no tenía más límite del que tirar. No me siento orgullosa de ello ya que a mis cuarenta años debería haber sabido gestionar mejor la situación, soy consciente de ello.
La cuestión es que le conté a mi madre el otro día la situación agobiante por la que estoy pasando (recibo llamadas a diario de las financieras) y le pedí que hiciera una hipoteca sobre su casa (que tiene la suerte de tener ya pagada) para refinanciar en una única cuota todo el barullo de deudas que tengo. De esa manera pagaría una única cuota y podría salir adelante pagándolo todo a veinte años.
Me quedé en shock con su respuesta, me dijo que no, que ella no se iba a hacer responsable de mis malas decisiones. Que ya era mayorcita y, aunque me ofrecía mudarme a su casa con el niño para ayudarme a reducir gastos, no tenía ninguna intención de hipotecar la casa.
Estoy alucinada porque después de hartarme a llorar explicándole mi situación, la única vía que tenía para salir de esta, me la niega. Yo nunca dejaría tirado a mi hijo en un futuro, no puedo entenderlo. Espero me entendáis vosotras.
