Le pedí que comprara pan y volvió con una freidora de aire.
El otro día le dije a mi marido que, por favor, comprara una barra de pan al salir del trabajo porque no teníamos para la cena.
Pues apareció en casa sin pan… pero con una freidora de aire.
Según él había entrado «solo a mirar» porque están las rebajas y al final la compró porque llevaba tiempo queriendo una. Yo le pregunté dónde estaba el pan y me dijo: «Ah, es verdad, se me ha olvidado».
Al final tuve que volver a salir yo a comprar el pan mientras él estaba emocionadísimo sacando la freidora de la caja y buscando recetas en el móvil.
Ahora nos reímos, pero en ese momento tenía unas ganas de matarlo…
Decidme que no soy la única a la que le pasan estas cosas. ¿Cuál ha sido la compra más absurda con la que ha vuelto vuestra pareja cuando le habíais pedido una cosa completamente distinta? 😅