Hola chic@s, voy a intentar resumir lo máximo posible lo que me esta pasando.
Llevo casi dos años con mi novio, al principio todo muy bonito pero a la larga han habido muchísimas discusiones, muchas cosas tóxicas, y muchas cosas que hacen dudar del futuro. Pero cuando todo eso pasa, todo es maravilloso y me siento en una nube. Yo soy realista y sé que no es bueno ni sano que me lleve tan al extremo para bien y para mal y sigo debatiendome que hacer. Pero, adoptamos un perrito, todo bien hasta que ha crecido un poco y rompe cosas y cosas de la casa que puede costar bastante dinero de arreglar, y ya no lo quiere, que lo llevemos a alguna protectora o donde sea que no lo quiere. Y claro yo no me opongo totalmente, no me parece responsable ni me parece normal cuando el perro en sí es muy bueno, a veces no hace mucho caso a lo que se le dice, pero es un cachorro.

Él se piensa que quiero más al perro que a él, pero es que yo en su momento le dije que no al perro, porque es un caprichoso, y al final entre unas cosas y otras, pues mira.
Estoy cansada de todos los problemas que han habido en la relación, y aún así no quiero dejarlo pero es que el tema del perro me lleva de cabeza y no se si es excesivo pensar así, más que nada porque yo no tengo nada claro de la relación. Perdón por el tostón y gracias de antemano.