Hacia tiempo mi pareja me decía que le hacía ilusión tener un Husky, así que cuando llegó su cumpleaños, después de muchos años pidiéndomelo….se lo regalé.
La perra es un amor, y la amo como si fuera mía, es obediente y cuando estamos en casa es una perra tranquila que se lleva genial con mi perrito. Hasta ahí todo perfecto, el problema viene cuando se queda sola en casa. No sé si tiene ansiedad por separación o le sale el lado maligno en nuestra ausencia, el caso es que cuando no se come una planta, se come el sofá, puertas, me descuelga cuadros de las paredes, se comió parte del colchón y, bueno cualquier prenda de ropa que te dejes por la casa también es de su agrado.

Al principio lo relacionas con que es un cachorro, le cerramos las puertas de las habitaciones cuando nos vamos, y los dejamos en la entrada de la casa que es muy amplia, donde además, he colocado una cámara con sonido, pensado que quizá si me escuchaba de vez en cuando la calmaría. Spolier: no me hace ni caso.
Pues bien, ya no puedo más, puedo sonar egoísta, pero la casa es mía, todo lo que hay en ella lo he comprado yo, pues cuando empecé con mi pareja yo ya tenia ese piso en propiedad y el se vino conmigo, y la realidad es que está rompiendo mis cosas, las cuales me ha costado mi esfuerzo pagar y el, dos años después que ya tiene la perra, sigue diciendo que es porque es un bebe.
Le he comentado en varias ocasiones que tenemos un problema con la perra, pero no lo ve, y me siento frustrada, porque sigue rompiendo mis cosas y me duele ver mi casa cada vez mas destrozada, además, de que salir de casa es un show porque hay que cerrar las puertas con pestillos para que no las abra y luego me tiro el rato mirando por la cámara viendo que hace, y claro, si la pillo rompiendo algo…pues ya de mala leche todo el día hasta que llego a casa.
De verdad que no se que hacer, porque la opción de un educador mi pareja no la quiere, siguen pasando los días, a mi esto me genera ansiedad y a el parece que le de igual. ¿alguien que me pueda dar consejitos?