Hace 4 meses me tomé un café con un chico de tinder y me dijo de quedar para comer la semana siguiente.
El chico me había gustado, doctorado en música, educado y músico en un grupo de jazz. Para mi, una persona estupenda.
La cuestión es que me sentí insegura y rechacé asistir a la segunda cita.
Últimamente me encuentro apática y con pocas ganas de relacionarme.
Hace una semana me volvió a escribir para preguntarme por mis clases de música y acabo proponiendome quedar para comer y darme una clase particular.
Pues bien,la cita fue a pedir de boca, me hizo un concierto privado de jazz, me dio una clase particular,salimos a comer y acabamos retozando en su camastro.

No conseguí correrme y eso me preocupa, porque cuando me viene la sensación placentera,yo misma rechazo.
Este hecho me preocupa mucho, ya que me encuentro atrapada en mi cabeza.
Por otro lado, cuando llegue a mi casa me dieron ganas de llorar porque me sentí insignificante ante un tío tan culto. Y me vine con la sensación de que no fui capaz de dejarme ver.
Creo que he arruinado una gran oportunidad de conocer a alguien que merece la pena por culpa de mi autoestima,y es algo, que a mis 34 no sé cómo cambiar…creo que no voy a permitirme el lujo de poder conocer a alguien y ser yo misma en todo momento.