«Un año de relación, por llamarlo relación… Pero un año bonito, a pesar de todo. Nos llegamos a conocer muy bien y el cariño se palpitaba. Después de un año me dices que me quieres muchísimo pero que no estás locamente enamorado de mí. A lo que a mí solo me sale decirte que el amor no es loco, sino sano. Si en tus anteriores relaciones has tenido locuras y es lo que quieres, adelante. No voy a ser yo quien te retenga. Ni a ti ni a nadie. Te dije adiós, y sé que me echas de menos y que quieres verme. Si no estás enamorado de mí, no hay nada más que hablar. Punto y final. Si el día de mañana te das cuenta de que lo nuestro, por tu parte, era amor sano, ven y habla conmigo. Pero eso sí, quizás para entonces mi amor se ha esfumado ya… Te digo esto aún sabiendo que no vas a leerlo, pero es como si te lo dijera a ti y me hace bien plasmarlo en estas líneas. No siento rencor. Solo tristeza por lo que pudo haber sido. Pero, sabes qué? Estoy orgullosa de mí misma, de haber hecho siempre las cosas de corazón y haber dado todo lo mejor de mí. No por obligación, sino porque contigo me salía así. Pero se acabó. Encontrarás ese amor loco que buscas y yo el amor sano que me llena. Siempre te guardaré en un lugar privilegiado de mi corazón. Suerte en tu camino. Un abrazo».
Escribid todo lo que sintáis, no os imagináis lo terapéutico que es. Lo que libera. Quiero transmitir con ese texto que la vida sigue, que no pasa nada. No quieras estar con quién no quiera estar contigo. Hacer eso es lo más tóxico del mundo en tema relaciones. Yo no tengo ni puñetera idea de la vida, solo sé que lo único que a mí me funciona es tratar a los demás como te tratan a ti y, sobre todo, aprender a soltar. Lo que no es para ti, por mucho que lo luches, no será para ti.
Muchos besos a toda esta gran familia.