Creo que lo ha resumido muy bien el primer comentario. Todos los genitales tienen su olor y, aún manteniendo higiene, no debemos obsesionarnos con ello y limpiarlos en exceso porque los dañaremos. Sin embargo, nos bombardean constantemente con que huelen mal y con productos de higiene específicos (curiosamente solo para nosotras) hasta que desarrollamos culpabilidad y vergüenza por un cuerpo completamente normal. Ni caso. Si tu médico te dice que está bien y tú te lavas, es más que suficiente.
Con mi pareja, si me lavo demasiado, dice que no le sabe bien. Así que mira tú por dónde.