Hablo desde el punto de vista de la persona a la que mantuvieron. A mi mi ahora marido (entonces novio) me mantuvo o prácticamente mantuvo con muy pocas aportaciones por mi parte desde mediados de 2017 hasta mediados de 2020, es decir, tres añazos. Si él no hubiera hecho eso y me hubiese tenido que buscar «un trabajo de verdad» no me habría salido lo que tengo ahora, y eso claramente es algo por lo que estoy agradecida. Ahora yo gano dependiendo del mes el doble o incluso el triple que él y vivimos los dos muy bien. Él no está contento con cómo ha salido su carrera y el plan es que el próximo año, una vez veamos cómo está este tema de la recesión y tal, él deja lo que hace y es su turno de perseguir su sueño y yo apoquino, y a mí la verdad me parece fantástico.
Tienes que tener en cuenta que esto no es una inversión asegurada (como todas las inversiones, si te la aseguran es que es una estafa) y que lo que estás haciendo con tu novio te puede salir bien o te puede salir mal. También te digo que muchas veces nos enciscamos en el aquí y ahora y en lo de contribuir por igual y eso también puede impedir poder aspirar más allá.
En el fondo no hay respuesta correcta ni incorrecta. Es tu dinero y tú tienes que estar de acuerdo y tener en cuenta que no es una promesa. Le puede salir bien o puede ser todo para nada. Yo estuve tres años hasta que mi negocio salió adelante (sin el apoyo de mi marido no habría podido aguantar ni medio) y hubo muchísimas veces que me planteé que tenía que mandarlo al carajo. A día de hoy te digo que menos mal que no lo hice, pero esta es mi experiencia, que quizá te sirva o quizá no.
Suerte a los dos!