Me parece normal que por tus vivencias (situación familiar), te den miedo los hombres. Yo te invitaría a trabajarlo con un profesional.
Y a nivel personal, te invito a ser menos princesa y complacer menos. Tú no tienes la obligación de ser amable con nadie.
Cuando actuamos como princesitas complacientes atraemos el interés de gentuza que ve un nicho para aprovecharse de nosotras. Es triste pero es así.
Ni sonreír ni amabilidad si esa persona no te inspira confianza. Las buenas palabras y la cortesía para quien las merezca. Y los favores también.
Necesitas empoderarte. Si un tío pasa tus límites, estás en tu derecho a cantarle las 40. Qué es eso de que un señor te sobe mientras le haces un favor y encima sentirte obligada a darle un correo falso para aparentar calma? No. No, no. Le dices que a un puerco sobon ni los buenos días y que no vuelva a acercarse en su vida.
Las mujeres tenemos que protegernos de esa clase de tíos puercos porque desgraciadamente existen. No podemos controlar quien habita el mundo pero si poner un muro entre ellos y nosotras.
Y al margen de esa gente, existen hombres maravillosos que nos consideran a las mujeres como lo que somos: seres humanos que merecemos respeto igual que ellos. Y esos hombres no necesitan que una mujer sea una señorita amable que les suba el ego ni necesitan abusar/acosar a nadie.