A ver, que el problema no es que ella vea poco porno como para que pueda normalizar esa práctica. O que él vea mucho. El problema es el CONSENTIMIENTO.
Por ejemplo, a ella le puede gustar el sexo anal y no por eso le va a parecer bien que alguien se lo practique sin preguntar primero. Y digo esa práctica como cualquier otra: que la coja del cuello, que la ate… TODO se pregunta. Pero claro, si el chaval prefiere saltarse la cita -que puede dar mucho juego a preguntar esas cosas- porque lo único que le interesa es eso.
Por eso choca que pregunte si te puede comer el coño y no eso.