Llevó con mi novio un año y medio, estamos enamoradísimos y la comunicación es buena, aunque siempre se puede mejorar. Ya conocemos a las familias del otro y todo bien, aunque han sido pocas visitas por temas de vivir en ciudades diferentes. Son unas personas que valen mucho y todo bien… Hasta que la última vez, que he estado más días, me he agobiado.
Yo soy una persona muy independiente, tímida e introvertida. Más introvertida que tímida, hasta que actualmente estoy más retraída por ciertos traumas de estos últimos años. Ellos son muy familiares, y ningún problema con eso, mientras nos respetemos como somos cada cual. No he hablado por los codos con ellos, aunque cada vez más, cómo es natural; a mi novio le pasa el mismo proceso con mi familia, en su caso solo por timidez.
Esta última vez como que mi cuñada me transmitía algo que me agobiaba (además de no parar de proponer planes, tanto para esos días como para corto plazo, algunos de ellos muy difíciles por logística, pero ella insistía). Al irnos supe el qué: a la señorita no le es suficiente con que vaya hablando más, mi novio me dijo que ella quiere que me abra, que hable más, que está preocupadísima por si es que no estoy cómoda y que le preocupa que le coja manía (con lo cual flipé en colores, aunque como esto siga se la voy a acabar cogiendo).

A eso mi novio le respondió que para nada, que soy reservada y ya. En principio todo bien. Le dije a mi novio que esto no me había gustado (podemos hablar de todo) y me dijo que a su hermana le chocaba el contraste entre ella/su familia y yo. ¿Por qué le tiene que chocar? ¿No entiende que cada cuál es como es? Si se ha hecho unas expectativas, es su problema.
Y entonces, mi novio, que hasta ahora no se había mostrado así con este tema, se agobió y me vino más agobio. Le preocupa que nunca coja confianza con ellos (le dije que era ponerse en lo peor, que eso con el tiempo), que ya me consideran parte de la familia (nos hemos visto 4 o 5 veces), que si yo no les veo familia acaso les considero gente cualquiera (hay grises entre el blanco y negro) y lo peor, me insiste en que les cuente cosas de mi vida, algunas muy personales, que si es que quiero que sepan lo justo, etc. Esto último ya me lo dejaba caer, pero ese día aun más. Lo hablamos, dejé muy claros los límites de todos los aspectos, porque cuanto antes mejor. Él reconoció que se pasó, que simplemente se había agobiado. Yo le creo, porque quitando lo de.insistir en contarles, esa intensidad fue algo nuevo y poco propia de él.
No obstante, le doy vueltas a que por ahora me incomodaria ir por el tema de mi cuñada, el querer forzar las cosas. Voy a estar un buen tiempo sin ir por esos temas de logística, así que hay tiempo para que se suavice todo y aborde mejor la situación. Me gustaría saber vuestros puntos de vista. Espero que no me caiga mucha mierda, sé que ojalá todos los problemas con familia política sean estos, y estoy agradecida de tener buena acogida, una cosa no quita la otra.