Tengo 25 años y me siento una rara y una tóxica cuando lo expreso, pero es así; a mí sí me gusta el romanticismo y el amor «a la antigua». Igual no tan «a la antigua» ya que soy bisexual, pero supongo que se me entiende.
A mí sí me hace ilusión la idea de estar con alguien para toda la vida. Y antes de culpar a Disney, culpad a mis padres: Llevan juntos 30 años, desde que tenían 15 y 20, y a día de hoy siguen queriéndose y tonteando como el primer día. Él ahora está lejos trabajando y no les faltan sus mensajes de buenos días y buenas noches, el contarse sus días aunque sean lo mismo que el anterior, sus emoticonos de besos, sus «te echo de menos» diarios… La idea de que algún día no estén juntos simplemente no existe. No aspiro a menos.
Cada vez que alguien dice cosas como que una pareja que lleva 10 años juntas lleva «demasiado» o se cansan uno de otro… Simplemente no lo entiendo.

A mí sí me gusta ser pegajosa y sí querría una pareja, hombre, mujer o persona no binaria que se mantuviera obsesionada conmigo siempre, no solo en los comienzos. Quiero alguien que mantenga esa magia, que no cese en los detalles, que me eche de menos y me conquiste aunque ya me tenga. Que no deje de hacerlo solo porque está «distraído» en algo más, que me tenga presente.
Quiero alguien que no tenga ojos para nadie más y que lo que sienta por mí no lo sienta por nadie. Si lo sintiera, dejaría de ser especial. Que me considere la persona más importante y especial en su vida, que si pasa algo el vínculo y los sentimientos del otro vayan por delante nuestra, porque en el amor verdadero no cabe el egoísmo.
Quiero alguien que me haga su prioridad igual que yo le haría la mía.
Pero dadas las circunstancias parece que pido un imposible. Ahora está de moda el mandar a la mierda en cuanto algo se complica. A la gente se le olvida que cuando eliges a alguien para ser tu pareja, no solo eliges su parte que te gusta, también la que no.
Está de moda las «relaciones» de usar y tirar, vacías, el querer a alguien solo para lo bueno pero huir en lo malo, el no construir nada, el egoísmo, cambiar algo bonito y bien construido por solo sexo y me parece muy triste.
Yo sí quiero mi algo para toda la vida.