Hola chicas, os pongo en contexto. Tengo 22 años, estoy acabando ahora mismo mi carrera, siempre he querido ser profesora u opositar en un futuro, realmente no he tenido nunca ilusión por ningún trabajo y me conformo con un trabajo donde poder tener una vida buena, que me permita viajar y pasar tiempo con mi familia. Pues bien, llevo ya tres años con mi novio, él tiene 31. Él tiene muy buen trabajo, de hecho, tiene muchas posibilidades de ascender en el futuro y siempre ir a mejor. Por lo que yo he llegado a plantearme el hecho de en un futuro convertirme en ama de casa. Ambos queremos tener hijos pronto, la diferencia de edad hace que yo sepa de sobra que voy a ser madre joven, aunque realmente ese siempre ha sido mi deseo.
Mi problema es este, a mí se me da fatal estudiar, estoy terminando ahora la carrera que se me ha hecho cuesta arriba, y como podréis deducir, el tema de las oposiciones no es muy viable entonces. También he trabajado mucho de niñera y veo de sobra como se comportan los niños que no tienen disciplina y que no están mucho tiempo con sus padres. Lo cierto es que yo misma me he criado con mis tías que sí son amas de casa, mi madre siempre ha trabajado y me ha dicho que trabaje y que no dependa de nadie económicamente.
Esa es otra parte que me da miedo, no quiero que si en un futuro las cosas van mal quedarme con una mano delante y otra detrás. Mi novio me anima a estudiar y trabajar, él dice que valgo para mucho más que para estar en casa pues también necesito una vida profesional. A mí siempre me han encantado los niños, la casa no me pesa, adoro estar en casa, él vive solo y cuando estamos los dos solos y él se va a trabajar yo a veces limpio y me encargo de la cocina, y es que eso me hace realmente feliz, me gustaría dedicarme a mí familia porque es algo que me llena, mucho más que cualquier trabajo.
No sé si me he explicado bien, no sé si hay gente que se siente como yo.