Entiendo lo que dices. Si sois tan amigas y las niñas van a coincidir tanto, es un fastidio para distinguirlas, y al final las llamarían o con apodo o por el apellido; vamos, de todo menos por el nombre. A tu amiga ya le vale, te doy la razón. Pero claro, Irene es un nombre bastante común, y tu hija no iba a ser la única. Lo que no entiendo es por qué le cambiaste el nombre. Si tanto te gustaba Irene, habérselo dejado.