Tengo un follamigo desde hace algunos meses con el que me va bastante bien en la cama. Nos conocimos por una app, enseguida hubo química y hemos quedado todas las semanas para follar desde entonces.
Yo me sentía muy cómoda con él, se notaba que mis lorzas le ponen a mil y yo me sentía una diosa. Hasta que el otro día me dijo literal que en realidad las gordas son su fetiche, y en vez de hacerme sentir bien, me violentó.
Porque pasé de sentir que era YO la que le ponía, a pensar que en realidad lo que le pone es que esté gorda, sin más. No sé cómo explicarlo, pero desde entonces no paro de darle vueltas. En realidad nada ha cambiado, y solo somos follamigos osea que mientras sigamos follando bien a mi debería bastarme, pero no me gusta la sensación de ser el fetiche de alguien por el tamaño de mi cuerpo.
Me estoy haciendo pajas mentales o creéis que tengo algo de razón?