Menudo cabreo llevo. Mi cumpleaños fue ayer y mi marido me había preguntado un mes antes que qué me apetecía de regalo. Yo le contesté que fuera sorpresa, pero que fuera algo bonito y que recordara toda la vida y va el tío y me regala una puta aspiradora.
Os prometo que me quedé esperando a que me dijera que era broma, pero no no era broma y desde luego acertó lo que lo recordaré toda la puñetera vida porque de esto no me voy a olvidar.

En lugar de regalarme una experiencia, llevarme a cenar a un restaurante o irnos juntos a un spa, o cualquier otra cosa, da igual pero algo decente va y me regala una aspiradora!!!!!
No sé si decirle que se meta por el culo y que la devuelva. El regalo me viene bien para simplificar las tareas de limpieza, pero desde luego no era algo que quisiera como regalo de mi cumpleaños.