Lo primero, muchas gracias por leerme y darme vuestras sinceras opiniones. Intentaré no extenderme demasiado.
Llevo 11 años con mi marido, la verdad es que nunca tuvimos nada en común pero siempre me trató como una princesa. Como he crecido en un hogar donde fui maltratada por una persona muy cercana desde que nací, quizás no me planteé demasiado como seria mi vida con el ni si éramos compatibles, simplemente me trataba “bien” y me lancé a un todo con él.
Yo siempre fui una persona con muchos hobbies, de los cuales el no compartía ninguno (realmente el no tiene ningún hobby) solo le gustaba escuchar reguetón, cosa que yo siempre respeté aunque yo siempre he sido de rock y de ópera. También me gustaba arreglarme, intentar verme bonita, aunque él siempre va en chándal, tampoco me importaba.
Su familia nunca me hizo sentir aceptada del todo, quizás porque fui la primera novia de todos sus hermanos y primos (son todo hombres). El caso es que siempre he tenido que aguantar comentarios hirientes de su madre, su abuela y su tia. Él nunca hizo nada, aunque puede que fuese culpa mía al no saber ponerme en mi sitio en su momento.
La cosa es que cometí el error de irme a vivir con él muy cerca de sus padres. Poco a poco su carácter fue cambiando, habla con sus padres por teléfono unas 6-7 veces al día, y prácticamente los vemos cada día. También sin darme cuenta, fue haciendo pequeñas cosas que quizás me han ido apagando. Me escondía o tiraba mis pinturas y mis lienzos, o si estaba escuchando mi música el la quitaba y pone la suya, hablaba mal de mi familia o amigos, siempre que su familia hacía algún feo los defendía a capa y espada haciéndome luz de gas, cosas así. Son siempre tonterías, supongo. Pero cuando me he dado cuenta, después de tantos años, ya no pinto, ni esculpo, no voy a museos, ni a cines o teatros, ni siquiera escucho la música que antes me gustaba. Ya no tengo ganas de arreglarme ni maquillarme, no tengo amigos ni a penas salgo (acabo de ser mamá y estoy trabajando en casa).

Mi vida se reduce a estar todo el día con mi bebé sola en casa, salir a comprar con suerte una vez a la semana, aguantar a su familia, limpiar y cuidar de mi hijo mientras él se queja y me habla mal todo el tiempo. No se quien soy, y ni siquiera me he dado cuenta de en que momento deje de serlo. Solo sé que no puedo seguir así. Pero no tengo ni idea de por dónde empezar, ni tampoco se si todo es culpa mía. ¡Gracias por leerme y perdón por el tocho!