La prueba es simple, trata de estar una semana sin comprar nada de eso que te gusta tener. Si experimentas ansiedad, frustración, estás irritable y solo piensas en que pase la semana rápido es que tienes un problema.
Por otro lado, algo que has mencionado es muy revelador. Dices que son cosas que te gusta tener, no has hecho mención a su utilidad, a lo que te satisfacen o a lo que haces con ellas. ¿Simplemente las compras porque las quieres tener? Comprar a diario cosas que no necesitas no suele ser bueno. Satisfacer así la necesidad de pertenencia suele ser indicativo de que hay algo que no está bien del todo. Puede que no tengas adicción a las compras, pero sí que creo que hay algo disfuncional y más si lo han visto terceras personas. En ocasiones, no somos conscientes de ello.