Hola welovers!
Me he animado a escribiros. La verdad es que necesito un poquito de ánimos y ver la vida desde otra perspectiva.
Os cuento por encima. He estado conociendo a un chico durante casi 5 meses. Todo ha sido muy intenso y a pesar de intentar echar un poco el freno ha final me he pillado hasta las trancas.
Todo ha ido genial. Hemos tenido roces, evidentemente, pero casi sin importancia. Nos veíamos 2-3 veces a la semana y el día a día era maravilloso.
Ha sido el primer chico con el que he tenido confianza plena hasta tal punto que creo que estaba empezando a enamorarme por primera vez.
La cosa es que hace poco le ofrecieron un trabajo nuevo en el que estaría poco tiempo en nuestra ciudad. Yo sin dudarlo le animé a cogerlo porque en el que tenía estaba muy quemado y le tenían explotado.
Pues bien, el día ha llegado. Ya habíamos hablado de seguir con el tema y los dos estábamos de acuerdo pero ayer le noté raro. Le pregunté y me dijo que iba a echar todo de menos y sobre todo a mí. Le pedí sinceridad con el tema de seguir y me dijo que iba a venir solo un día a la semana a nuestra ciudad y que entendía que si yo prefería conocer a más gente que lo hiciera. Total que le dije que quería seguir con él y no sé qué pasó, pero al final la cosa ha quedado en que quiere que seamos amigos. Que podemos seguir viéndonos cuando venga, hablar todos los días (evidentemente, yo a esto le dije que no porque estoy rota y sé que no me va a hacer bien) y llamarnos por teléfono como hasta ahora.
Y ahí queda la historia. No sé si ha dejado la situación así por desinterés, por miedo, por cobardía o porque no quiere que yo lo pase mal cuando estemos sin vernos «x» tiempo. Qué pensáis?
La verdad esque estoy bastante triste por el tema… Ayer sólo pudimos hablar por WhatsApp porque pasó el día con su familia (él es muy familiar) y toda la «movida» fue por esta app.
Si has llegado hasta aquí gracias por leerme!