Hola welovers.
Paso de ser lectora habitual a escribir la historia en la que estoy metida.
Por poneros en antecedente, estoy casada desde hace 10 años y últimamente las cosas en mi matrimonio, supongo que por rutina, no van muy bien. No hay discusiones o problemas que dinamitan la relación pero hemos llegado a un punto en el que estamos pasando a ser compañeros de piso que comparten aficiones más que un matrimonio.
Hace aproximadamente 3 años cambié de trabajo y desde entonces, noto cierto interés de mi jefe hacia mí. Reconozco que a mí me llamó la atención pero como tengo mi pareja, tampoco he motivado nada más allá que ser buenos compañeros.
Desde que entré, los compañeros y sus amigos hacen por unirnos constantemente de forma sutil, a veces no tanto, a lo que yo respondo insistiendo en que tengo pareja y que sólo voy a hacer mi trabajo de la mejor forma posible. Pero ni quedo, ni hablo, ni tengo contacto personal con nadie más allá de la fábrica. En fin, cada persona que llega a la empresa piensa que somos pareja supongo que, por la forma de comunicarnos o de ser de ambos. Aunque él nunca ha dicho claramente un no, siempre espera a que sea yo la que deja clara la situación.

Pues bueno, desde hace como 2 meses, no sé por qué, la cosa ha cambiado y me siento bastante atraída por él. Es cierto que, no quiero nada más allá. No quiero perder mi vida con mi marido con la esperanza de que vuelva a ser el que fue. No está pasando por su mejor momento y siento que tengo que apoyarlo para que no se hunda, se lo debo al menos por lo que hemos sido.
Hace como tres semanas, la cosa con mi jefe cambió. Supongo que se ha resignado a no ver nada por mi parte y haya decidido hacer su vida. Lo entiendo y, de verdad, sentí alivio. Sin embargo, esto ha roto esa sensación de compenetración que teníamos. Está distante, pone pegas a todo lo que digo, etc. En fin. Ha pasado a ser el jefe que nadie quiere tener, imposible trabajar con él.
Ayer decidí hablarlo con él, a lo que me alegó que él no ha cambiado y que no sabe explicarme por qué no me habla. Que necesita saber si hay algún motivo personal para decirle que ya no tenemos compenetración y que, el término «compenetración» se refiere a relación más allá de la fábrica. Buscaba en todo momento conocer mis sentimientos desde un punto de vista personal. Le reconocí que me sentía atraída por él, no sé por qué, sentí que me tenía que liberar a lo que se sorprendió evidentemente. No buscaba que él me reconociera que también, no lo necesitaba, simplemente era quitarme ese peso de encima. Tras la explicación de menos del 5% de los motivos por los que yo he pensado que él ha sentido lo mismo por mí, el sólo pudo decir que no se acordaba de nada, que estaba sorprendido y echaba balones fuera en vez de reconocer que alguna vez igual también ha pensado como yo. Todo esto con voz temblorosa con una actitud cobarde más que madurez.
En fin. No sé si este mensaje es para pedir consejo, leer vuestras opiniones, desahogarme o simplemente sacar una reflexión en común. Pero como lectora habitual, lo que yo me digo y te digo si estás pasando por algo similar es que…
Amiga, ahí no es. Has sido valiente por reconocer algo bonito y no te tienes que avergonzar de nada. Lo difícil ha sido aguantar una situación con tu pareja difícil y seguir ahí, no reconocer que te sientes atraída por otra persona. Tal como llega la atracción se va y el que seguirá ahí es, en mi caso, mi marido. Cada día hace algo para que esté a gusto porque, aunque sea casi un desconocido y casi un compañero de piso, es mi compañero favorito.
Muchas gracias por leerme.