Hola a todas, perdón por el tostón que se viene, pero necesito que conozcáis mi historia para poder entender un poco como me siento.
Yo estuve desde los 16 hasta los 23 con un chico, mi primer novio, casi 8 años duramos, y fue una relación horrible, durante los primeros años todo eran idas y venidas, él me dejaba a cada mínima discusión y yo buscaba chicos con los que tener sexo casual para evadirme y sentirme querida cuando eso pasaba. Estuvimos así 3 años en los que él considera que yo le puse los cuernos porque «yo sabía que íbamos a volver», supongo que si fueron cuernos o no, depende de la perspectiva. A eso hay que sumarle constantes humillaciones, insultos y amenazas de dejar la relación si no hacía lo que él quería.
Después de esos tres años, la relación se «estabilizó», él paró de terminar la relación cada vez que no «le gustaba» mi comportamiento y yo dejé de acostarme con otras personas, pero de ahí pasó a un control enfermizo por su parte, según él «para que no volviera a hacerle lo mismo». Estuvimos casi tres años más así, en los que yo no podía ni salir a comprar el pan, no tenía amigos, hasta que con 19 años me cambie de ciudad para estudiar.
Vivíamos a 1h en coche de distancia, entonces todos los fines de semana me obligaba a quedar con él, porque si no me acusaba de no querer verlo. De viernes a domingo, tenía que ser suya, suena fuerte pero es que así me trataba.
Si quería cambiar eso, me decía que me importaba más X persona (con la que hubiera quedado) que él. Al final me rebelé, le dije que no me daba la gana seguir así, que iba a hacer lo que quisiera con quien quisiera, y que si no confiaba en mí, ahí tenía la puerta.
Ante mi actitud él se relajó, pero aún así cuando me proponían planes para el finde yo me sentía culpable, y decía que no a menos que fuera algo importante como un cumpleaños o algo así. En este punto yo seguía sin tener amigos, así que tampoco me invitaban a demasiadas cosas la verdad. Solo tenía una amiga, a la que llamaremos Laura, que fue mi salvavidas.
Ella era casi relaciones públicas, montaba fiestas con todo tipo de gente en su piso, y también me llevaba a las fiestas a las que la invitaban a ella, gracias a eso conseguí una red (pequeña) de contactos muy superficiales pero que me servían para tomar un café o unas cervezas.
Entre ellos conocí a un chico, Manu, y tuve una conexión con él. Rompí mi relación para estar con Manu, él estaba emparejado pero no tuvo reparos en ponerle los cuernos a su pareja conmigo, yo lo sabía pero sólo quería sentirme querida y deseada por alguien.
Sin embargo, ser sólo la amante de Manu me destrozó por dentro, me declaré y él me dijo que no se iba a separar por mí, y en un momento de debilidad, volví con mi ex pensando que sería el único hombre que me querría jamás.
Hace casi dos años, conocí a la persona que hoy en día considero que me salvó, Sam. Me pasó un poco lo mismo que con Manu, yo tenía pareja pero tuve conexión con otra persona, así que dejé mi relación para estar con Sam.
Pero esta vez fue de verdad, yo me enamoré de Sam, y Sam de mí, y tuvimos la relación más bonita y sana que he tenido en mi vida, pero sólo duró apenas unos meses porque nos dimos cuenta de que no queríamos lo mismo, él es muy de amor libre y tal, y yo soy más «tradicional». Pero como yo seguía con miedo a estar sola, me estuve viendo con Sam un año entero, sin ser «nada», sabiendo que él estaba con otras personas.
Hace unos meses que él tomó la decisión de dejar de acostarse conmigo, porque él creía que yo me merecía mucho más, algo que él no podía darme, y me dijo que mientras siguiéramos viéndonos de esa manera, no me abriría a conocer gente que si pudiera darme el tipo de relación que quiero y merezco.
Aún así Sam hoy en día es uno de mis mejores amigos, en ese momento lo odié, pero le doy las gracias por haber tomado esa decisión, porque tiene razón en todo y yo nunca hubiera podido romper con él. Seguimos en contacto y hacemos planes de vez en cuando.
Pues después de todo esto que os he contado, me he enterado por un viejo conocido de mi ciudad natal, que mi ex ( el primero) se casa.
Y me da rabia, muchísima, que él haya encontrado el amor con lo mierda de persona que es, mientras que yo solo he conocido hombres que no han querido comprometerse conmigo, por una cosa u otra.
Yo sé que casarse no es sinónimo de felicidad, y que yo puedo ser igual de feliz, o más, estando soltera, que él en su matrimonio, pero me ha afectado muchísimo enterarme.
Pienso que si alguien de verdad se merece conocer a alguien a quien quieres al punto de casarse, soy yo, y no él.
También me da rabia que en 8 años que estuvimos juntos, él nunca quiso casarse, y ahora en menos de dos años, ha conseguido novia, se ha ido a vivir con ella, y le ha pedido matrimonio. Que yo menos mal que no me casé con él, pedazo de bala que esquivé, y espero que a esta otra chica la trate mucho mejor de lo que me trataba a mi.
Pero no puedo evitar pensar que el problema lo tengo yo, que soy yo la que está «mal», porque él a pesar de ser una mierda de persona ha conseguido alguien que quiere compartir su vida con él, mientras que yo, creyendo que soy buena persona (tal vez no sea un ser de luz, pero me considero una persona normal), siento que voy a acabar sola. Yo no tengo absolutamente ninguna duda de que Sam me quiso de verdad, pero pudo más su ansia de «libertad» y sus ganas de abrir la relación, que sus sentimientos hacia mí.
Siento que eso es lo único que voy a conseguir, relaciones cortas que muy bien al principio, pero que nunca me van a querer para algo más.
Necesito opiniones, consejos, apoyo, cualquier cosa me sirve de verdad.
