Hola forer@s,
Os pongo en antecedentes:
Yo soy una persona un poco diferente a lo que he visto por ahí normalmente. Para que alguien me atraiga físicamente primero me tiene que atraer mucho mentalmente. Nunca me ha pasado eso de acostarme con una persona que no conozco de nada una noche y ya porque básicamente no me puede atraer nadie así. Necesito conocerlo primero y después la atracción física es brutal pero claro, ahí ya estoy jodida, porque ya estoy enganchada mentalmente. No puedo tener sexo por disfrutar una noche y olvidarme del tema.
La historia en sí es esta:
Hay un chico que conozco desde pequeña. Jugábamos en el pueblo de pequeños y él me decía que quería ser mi novio, lo cual a mí me daba mucha vergüenza (de esto os hablo que tendríamos 10 años).
Después, le he visto por la calle todos los veranos de mi vida algún día suelto y él ha tenido varias novias (y yo novio) pero no ha habido ningún verano que no se haya acercado a decirme que soy su debilidad, que le gusto mucho, etc. Yo siempre le he dicho que no. Aparte de eso, no hemos tenido más relación y yo, sinceramente, nunca he pensado en él. Nunca jamás me he planteado nada con él.
Ahora tenemos 30 y pico años los dos y este verano (igual que otros veranos) le he vuelto a ver. Él hizo lo mismo de siempre. Se acercó y me dijo que era su debilidad y que le gustaría tener la oportunidad de hablar conmigo algún día tranquilos.
No sé qué pasó en mi cabeza en ese momento pero algo cambió y le dije que vale. Quedamos para tomar un café y me causó muchísima curiosidad porque de pequeños habíamos tenido mucha relación pero después ya no había sabido nada de él.
Empecé a buscar en sus redes sociales para ver qué había hecho todos estos años, quiénes eran las novias que había tenido… vamos, que me obsesioné.
Empezamos a hablar por WhatsApp todos los días, me pareció súper cariñoso, me encantó cómo me hablaba y me ilusioné un montón (pero de verdad un montón).
Hemos estado hablando dos meses y el otro día finalmente quedamos otra vez en persona y nos liamos. Me pone muchísimo y estaba deseando follar con él.
Estábamos a punto de que pasase algo más y me suelta que él solo quería eso, que no quería nada más. No quería una relación, vamos. Lo tenía claro, ni intentarlo.
Me quedé flipando. No me lo podía creer por lo cariñoso que ha sido por WhatsApp y las cosas que me había dicho.
Yo estoy enganchada hasta las trancas ahora mismo.
Le pregunté si quería que nos acostáramos y no volver a hablar más y me dijo que nos podíamos acostar más veces, que dependía de mí pero que él no quería una relación.
El desenlace:
Le dije que prefería que parásemos ahí porque ahora yo no sentía nada (le mentí) pero que si pasaba algo más no sabía si lo iba a pasar mal.
Me miró súper sorprendido y medio riéndose y me dijo que cómo me iba a haber enganchado si aún no había pasado apenas nada. Y que podíamos ser follamigos.
Me hizo sentir una ingenua por haberme enganchado, le dije que no y que prefería irme. Me dio muchísima vergüenza la situación.
Nos despedimos bien, en plan amigos, como siempre, con la diferencia de que ahora yo estoy destrozada y me siento estúpida. No sé ni cómo me he podido ilusionar con alguien solamente hablando por WhatsApp y que después de todo lo que hemos hablado para él no haya significado nada. Es que no me lo puedo creer.
No paro de pensar en que me apetece muchísimo estar con él y sobre todo acostarme con él después de todo este tiempo pero me parece súper peligroso para mí. Esto ya me ha afectado y me podría afectar más si paso más tiempo con él.
También pienso que igual si nos acostamos y pasamos más tiempo juntos él podría querer algo más tambien.
¿Qué haríais?