Yo alucino con los comentarios…
Quieres trabajar? A la oficina
Quieres leer? A la biblioteca
Quieres tomarte un café? A la cafetería
Lo que no podemos pretender es que, para que algunos tengan silencio, haya sitios que no se puedan frecuentar en según qué edades (dentro de una normalidad , obvio).
Queréis silencio? El sofá de casa.
Tu dinero vale igual que el del pijo de turno con el ordenador encima de la mesa. El problema es que vivimos en un mundo adultocentrista de mil pares y no queremos niños, queremos plantas.
Tienes los mismos derechos que cualquiera que pueda pagar ese café. Con o sin hijos.
Eso sí, los perros a todas partes eeeeh sea donde sea, haya que tener medidas de higiene o no (restaurantes, cafeterías…). Que esos ni se mueven, ni ladran, ni sueltan pelo, ni sabemos en qué charca han estado revolcándose.