Hoy, cuando he abierto la puerta para irme al trabajo me he encontrado en el felpudo una caja envuelta en papel de regalo y que ponía «felicidades».
No hay ningún motivo para felicitarme. No pone Sira en ninguna parte ni ningún otro nombre.
La caja contiene un montón de dulces y la verdad es que…¡¡pues no sé si comérmelos!!
O no son para mí y son para la vecina de al lado o alguien que ha pensando que es mi cumpleaños.
Me da un poco de rollo pero es que no creo que sea un regalo envenenado y no quiero desperdiciar la comida…
¿Me los como o no?
