Pues como bien leéis el título, la gente me mira mal por tirarme a un chaval de 20.
Yo tengo 50, pero 50 muy bien puestos, me gusta mucho cuidarme, tengo algún retoquillo en la cara, me gusta vestir bien, en resumen para la edad que tengo estoy buena aún. Creo que las de mi edad sienten algo de envidia por eso me critican por todo.
Estoy divorciada desde hace 8 años, tengo una hija preciosa de 17 años.
Estar divorciada no es sinónimo de estar viuda, como le parecen a algunas, y a mi me gusta el sexo, soy muy activa.
Conocí a (vamos a llamarle Raúl) en la capital. Muchas veces tengo que bajar a Madrid por motivos laborales.
Raúl es camarero en el hotel donde me suelo alojar.
La verdad que cuando lo ví detrás de la barra me pareció un chico impresionante, con su barbita bien recortada, su pelito bien peinado, parecía esconder un cuerpo precioso debajo del uniforme. No aparenta la edad que tiene, parece más mayor.

Por la noche antes de subirme a dormir me encontraba cenando en el restaurante del hotel y me él me atendió. Yo le comía con la mirada, soy una mujer muy segura de mí misma y tenía claro que quería ponerle nervioso con mi presencia, y lo conseguí.
Al pobre se le veía nervioso cuando venía a traerme la bebida y yo no paré de tirarle ficha en toda la cena.
Cuando le pedí la cuenta le apunté por detrás mi número de teléfono y así se lo hice saber.
Pero Raúl ni llamo ni escribió en los dos días que me quedaban en Madrid.
Ya estando en Barcelona me sorprendió un WhatsApp suyo diciéndome que se había animado a escribirme y que si quería quedar. Una pena, ya no estaba en Madrid.
Hablamos de vez en cuando, trabaja en el hotel mientras se paga su carrera universitaria, vive con sus padres, no tiene novia y aquí es donde me entero que tiene 20 años, al principio perdí el interés pero Raúl es un chico con mucha madurez, se puede hablar con el de cualquier cosa, he tenido conversaciones mejores con él que con cualquier hombre de mi edad sinceramente.
Pasados 3 meses me toca regresar a Madrid y le escribo para contarle.
Esa misma tarde cuando acabó su turno nos fuimos a cenar fuera y se palpaba la tensión sexual en esa cena.
Fuí bastante clara con él, me cortaba un poco la edad que tenía y que yo solo buscaba pasármelo bien, sin ataduras. Él aceptó, estaba también de acuerdo.
Tuvimos muy buen sexo, me sorprendió gratamente a pesar de su corta edad.
Y así fue la cosa a lo largo del tiempo, cada vez que yo bajaba para Madrid quedábamos para follar, pero hacíamos también más cosas eh? Pasear, cenar, íbamos algún museo a veces…
Y claro yo subo a veces fotos a mis redes sociales con él, y la gente de mi alrededor, familia, amigos, compañeros de trabajo empezaron hablar.
Mi madre y mi ex marido son lo que más caña me han dado, mi hija bueno alguna vez también ha hecho algún comentario que otro. Que si no me da vergüenza, que si podría ser mi hijo, que qué pensarán los padres de ese chico…
A mi la verdad que muchas veces me resbala, pero hay veces también que ya me aburren ciertos comentarios. No entiendo donde está el problema, tengo 50 años pero físicamente y mentalmente soy mucho más jóven.
Yo no obligó a Raúl a tener sexo conmigo, lo hace porque él quiere.
Y ya no os hablo de los comentarios del resto de gente, sobre todo de mujeres… pero los que más me duelen son los de mi familia.