Hace 5 meses enfermé de repente, pues una noche me dió fiebre alta sin razón alguna, y pensando que no sería nada lo dejé correr, pero me ocurrió que desde ese día cada noche me daba fiebre de entre 38°- 40° y no se me quitaba más que durmiendo hasta el siguiente día (esto durante todo un mes), al principio por el día me encontraba bien y luego me empezó a pasar que con 24 años para andar 500m tenía que sentarme 3 veces, toda la comida me sentaba mal dándome unos ardores terribles y apenas dejándome comer en 3 meses.
Después de ir al médico ya sin fiebre para cuando me dieron la cita, me acabaron mandando mil pruebas en estos meses y finalmente resulta que tengo un quiste en el hígado y hay que extirparlo junto a un trozo de hígado.

Ahora me encuentro asustada, porque, aunque es una operación sencilla y con poco riesgo, nunca me han operado y mi familia vive en otra comunidad y no parece que quieran acompañarme, cuando yo siempre me desvivo por todos, pero resulta que estar con su hija para algo así no es suficientemente importante, ellos no me han dicho que no vayan a venir, pero los conozco y esto para ellos no es lo suficientemente importante, no sé si decirles algo o callarme y esperar a ver qué pasa cuando finalmente tenga fecha para la operación, que en teoría será aproximadamente en uno o dos meses.
Está operación conlleva de 1 a 3 días de ingreso hospitalario y luego más o menos podría ser autónoma pero no es un problema porque está mi pareja, aunque al no estar casados y que su trabajo sea nuevo no puede acompañarme a la operación. Tengo montones de amigos dispuestos a quedarse, pero me duele mucho que mi familia en cambio no esté nadie dispuesto a estar allí.
Anónimo