Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
ME QUIERO ENAMORAR COMO LO HICIERON MIS PADRES
En una sociedad donde las relaciones parecen tan efímeras como un suspiro, a veces siento una nostalgia profunda por una época que no viví. Ya se que ahora las mujeres tenemos mucho mas derechos y que parece que poco a poco, los hombres se están dando cuenta de que hay que cambiar. Pero a pesar de ello, quiero enamorarme como se hacía antes, como se enamoraron mis padres. Me encantaría experimentar ese tipo de amor que no se encuentra en las aplicaciones, ni a través de redes sociales.
Mis padres se conocieron en una fiesta de amigos comunes. En vez de que el feed de Instagram les pusiera como recomendados, su comadre y mejor amiga Puri, fue la que los presentó. Se comenzaron a conocer poco a poco, sin prisa, pero sin pausa. Más de una vez, mis hermanos y yo, hemos oído sus historias de esos primeros días. Como, por ejemplo, las citas dobles en las que iban con amigos, para que la gente del pueblo no hablase. O las cartas a mano que se escribían, aunque se vieran cada fin de semana.
El amor de mis padres no se construyó de prisa y corriendo, sino que fue como una comida que preparas con mucho cariño y paciencia. Construyendo así una base de respeto, compromiso y sobre todo COMPLICIDAD. Esa chispa que ambos tienen en los ojos cuando se miran y saben perfectamente lo que estan pensando, es que moriría por tenerla alguna vez con alguien.
Todas las historias amorosas que pueda contar yo, no se asemejan ni siquiera un poco a lo que cuentan mis padres. Hoy en día, todo parece que tiene que suceder tan deprisa y rápido que hemos perdido la magia de la espera y la emoción de lo desconocido.
Y los métodos que hoy existen, me dan tanta pereza. Que si reacción a la historia, que si me gusta a la historia, que si te sigo o te dejo de seguir. Para mi simplemente es un NO. He recurrido a este método, como hacemos todos, no soy una romántica empedernida, pero nunca termina de cuajar. Se que a otras personas les pueda funcionar, pero es que siento que eso no va conmigo. No termino de encajar con nadie.
Lo peor es que, cuando salgo de fiesta, voy a alguna reunión de amigos o cena, siempre espero que me pase algo parecido a lo que mis padres pudieron experimentar. Quizás me estoy creando unas falsas expectativas, pero me da mucha pereza conocer a alguien y tener que hacer el típico ritual de tontear por Instagram, pasar a WhatsApp y después de 30 días hablando quedar para una puta cerveza. Carajo, una cerveza cuesta 2 euros, tampoco es para tanto.
Me encantaría enamorarme así, con la misma intensidad. Conocer a alguien a fondo. ¿Significa eso que soy una antigua?
Prefiero pensar que hay alguien por ahí, escondido, que puede encajar conmigo. Soy consciente de que las relaciones de hoy en día no son peores, simplemente la forma en la que se forman, no son para mí. Pienso que en cada generación hemos construido un pequeño esquema de las formas de amar y conectar, y yo no encajo con la de mi generación.
Cuando les cuento esto a mis amigas, la mayoría de ellas me dicen lo exigente que soy, además de selectiva. Que si soy tan exigente no voy a encontrar el amor a la primera de cambio. En ese aspecto tienen razón, ya que parece que tenga algo de prisa por encontrar al hombre perfecto para mí. Pero llegadas al punto en el que la mayoría de tus amigas tienen pareja y siempre quedas con ellos como si fueras la hija, es algo ya que sinceramente me aburre y me apetece experimentar por mi misma.
Es algo contradictorio, lo sé. Estoy hecha un lío. Aunque pienso que todos buscamos lo mismo y realmente, queremos una relación con alguien con quien podamos compartir nuestra vida siendo nosotros mismos.
¿Soy una desquiciada por pensar así?
