Hola,
Es la primera vez que escribo en el foro, aunque lo leo habitualmente.
Hoy me he animado a escribir porque, aunque he tenido un buen día, todo se ha fastidiado al entrar en mi casa. Es algo que suele pasarme, estar muy bien y llegar a casa y… todo a la mierda.
Creo que nunca me he llevado bien con mi madre, ella siempre ha querido que sea de una manera que no soy. Al principio, siempre quería contentarla, y deseaba que me valorase. Ahora, ya no lo tengo tan claro.
Tengo 23 años, estoy acabando mi carrera universitaria, y llevo con mi pareja casi 5 años. Sin embargo, no puedo llegar a casa más tarde de las 2:00 (eso si es fin de semana), no puedo cerrar la puerta de mi habitación estando sola (no vaya a ser que tenga intimidad), no puedo irme de viaje con mi pareja a donde me apetezca… bueno, a mi madre no le gusta mi pareja. Además, no soporta mis ideales (me considero de izquierdas, soy feminista e intento respetar los demás, aunque obviamente caigo en algunos estereotipos sociales sin querer).
Tampoco está contenta con mi físico: soy gorda, tengo unos 10 kilos de más (eso gracias a que he estado a dieta un año). Ella se ha dedicado siempre ha decirme que estoy gorda, que doy asco, que mira mis amigas como son, que me falta echar a rodar… literalmente siempre me dice eso.
Si vamos a algún sitio en familia (que intento ir lo menos posible), debo vestirme como ella quiere, hacer lo que ella quiere…
Ella tiene la idea de una hija que le ayude en casa, limpie y calle, no salga, no folle… Bueno hay mil cosas más que contar, pero se me está haciendo bastante largo. La cuestión es que estoy deseando marcharme de casa y no volver nunca más, no quiero verla ni estar con ella. Sin embargo, me siento culpable y una mala hija por no ser quien ella quiere que sea, por no conseguir que esté orgullosa de mí. Yo he cometido muchos errores, también la he cagado con ella, pero creo que simplemente no encajamos, no tenemos las mismas ideas y no me siento valorada.
Un saludo.