Buenos días.
Me gustaría encontrar apoyo aquí, ya que sé que en otros lugares no lo voy a tener.
He tomado la firme decisión de operarme el pecho. Tengo treinta años y llevo con este complejo desde la adolescencia. Siento que ya ha llegado el momento de poner fin a esto y hacerlo por mí.
Todo debería ser motivo de alegría: puedo permitírmelo, estoy mental y físicamente preparada. Sin embargo, hay un detalle que me pesa muchísimo: ni mi familia ni mi pareja me apoyan.
Ven esta operación como una frivolidad, una tontería innecesaria. No solo juzgan mi decisión, sino que además se han negado a acompañarme al hospital el día de la intervención. Tendré que ir con una amiga, porque ni mis padres ni mi pareja están dispuestos a pedir un día libre en el trabajo por algo que, según ellos, no es de “suma necesidad”. Para ellos, operarse el pecho es simplemente un capricho.
La verdad es que me duele muchísimo que piensen así. Pero no me queda más remedio que respetar su opinión y seguir adelante, aunque no me apoyen. Mi amiga es la única que ha estado dispuesta a acompañarme en ese día tan importante.
No sé… yo no lo veo algo tan grave. Pero me hace dudar el hecho de que las tres personas más importantes de mi entorno estén tan en contra de algo que me va a hacer feliz y que, además, no les afecta directamente.
Incluso aunque no estuvieran de acuerdo, considero que preocuparse por mi bienestar en el hospital debería ser algo básico. Yo lo haría por cualquiera de ellos, aunque no compartiera su decisión.
Me siento bastante mal y necesitaría algún consejo o palabras de apoyo sobre cómo gestionar esta situación de la mejor manera posible.
Muchas gracias por leerme.
