Reproducimos un testimonio que nos llega via mail:
No sé si alguna vez habéis adoptado un perro o un gato en alguna asociación o protectora de vuestra localidad. Yo sí y os aseguro que el proceso está desarrollado de tal manera que sea casi imposible dar con algún impresentable que después no se vaya a hacer cargo del animal o cualquier cosa peor.
El caso es que tengo una conocida que no sé cuántos perros lleva adoptados y que los acaba devolviendo todos.
Un día inundó sus redes sociales con un perrete pequeño, muy bonito y cuando lo conocimos en persona era muy simpático. Pero le duró poco, es que se lo había regalado un amigo y resulta que el perro rompía muchas cosas en casa. Bueno, le buscó casa con otros amigos que tenían un terreno y ahí quedó la cosa.
Al tiempo empezó a enseñarnos unas fotos de un cachorro de un perro gigante, de estos considerados perros potencialmente peligrosos. Pero el perro era un amor y lo fue demostrando según crecía en aquel ridículo apartamento de 40 metros cuadrados en el que vivían mi conocida y su pareja. El problema es que un día el perrete empezó a destrozar varias cosas porque no tenía la actividad suficiente fuera de casa, supongo, no lo sé. Así que le buscaron sitio en la casa de otros amigos que también tenían un terreno.

¿Qué pasó después? Pues que la misma historia de estos perros se repitió con otros hasta en cuatro ocasiones, cada vez con una protectora o asociación distinta de la zona. Mi conocida y su pareja pasaban todos los tests, todas las visitas que les hacían, pero al final o por mal comportamiento o por cosas que no sabemos, acababan devolviendo todos los perros. Así hasta el día de hoy.
La verdad que desde fuera es una situación muy desagradable de ver, más cuando hablamos de animales que han sido previamente abandonados en el 90% de los casos. Pensaba que las propias asociaciones tendrían algún tipo de contacto entre ellas, pero parece que están más ocupadas en echarse basura unas a otras en redes sociales que en proteger a los animales. También estamos en una ciudad muy grande por lo que las asociaciones son infinitas… ¿vosotras conocéis algún caso parecido? ¿Cómo habría que actuar? Que conste que no le hace nada malo a los perros, bueno, quiero decir, nada peor que volver a buscarles casa una vez que llevan un tiempo viviendo en la suya. Pero yo qué sé, quiero pararla y no sé que hacer