Hola. Soy bastante lectora de este foro y hoy me he animado a escribir.
Os pongo en situación y luego os cuento. He tenido una amiga de toda la vida, amigas de colegio con las que intercambiabas cartitas de olor. Esta amiga era un poco peculiar, pero era mi amiga. Llamémosla María. María, siempre siempre siempre ha estado “mala” lo pongo entre comillas y explico el motivo. Era la típica que para librarse de los exámenes se ponía una venda en la mano y hacía el examen otro día. De cinco días que tenía que ir al colegio iba dos, siempre ha estado así, según ella ha tenido enfermedades de todo tipo, pero a pesar de todo, era mi amiga. Tiene una familia que alimentaba esto bastante, hasta que el colegio tomó cartas en el asunto y le hicieron repetir un curso y así el siguiente. Es una persona que le gusta creerse sus propias mentiras acerca de “males”. Es conocida en mi pueblo por esto mismo, por ser muy fantástica y tener siempre de todo.
Esto pasó hace seis años concretamente. Ahora, se cumple seis años de la muerte de mi padre. Mi padre falleció después de una enfermedad contra la que lucho un año y medio. Durante esa enfermedad se interesaba bien poco en preguntar o interesarse por mi, ya que lo estaba pasando bastante mal (por el momento mi edad era 19/20). El motivo de su desinterés me fue carcomiendo cada día un poco más, porque coño, yo he estado ahí para ella para cualquier cosa, aunque su manera de ser era distinta, pero nos unía una amistad, y si ella le daba importancia a un dolor de cabeza yo estaba ahí. Siempre que le comentaba cualquier detalle de mi padre durante la enfermedad, su respuesta era: pues yo tuve..
Finalmente mi padre falleció. El día que falleció ella estaba fuera de vacaciones, no lo tuve en cuenta porque a cualquiera le puede pasar. No faltó una llamada o un mensaje mientras estaba fuera, prometiéndome que cuando se llegase no me iba a faltar ese abrazo y apoyo de mi amiga.
Llego al pueblo. No me enteré por ella ni mucho menos, si no por sus historias de Instagram. Pasaba los días y no venía a mi casa a pasar un rato conmigo y a distraerme (me llevé dos meses sin salir). Siempre que me hablaba para decir que venía, nunca lo hacía, cuando yo le preguntaba si podía venir me ponía excusas. Llegó el momento que comencé a salir a la calle, y claro, me la encontraba, me volvía la cara o me esquivaba. A las pocas horas recibía otro mensaje excusándose de porque nunca vino. Me ocultó las historias de Instagram para que yo no supiese lo que hacía y llegó el momento que dejó de escribirme.
Me dolió mucho mucho mucho. Después de mucho tiempo, por terceras personas me entero de que el motivo fue que su madre también ha estado mala (supuestamente en el momento de que mi padre falleció) y yo nunca pregunté. No voy a entrar en el motivo porque creo que no hay consuelo cuando tu padre muere y tu amiga busca excusa para poder dejarte de lado.
Muchas gracias por leerme. A día de hoy escribo esto solo para que sepáis que en el peor momento de vuestras vidas hay personas que se ven con el derecho de anteponer la suya por tonterías y que a veces hay que saber soltar y sanar de algunas amistades. 💕💕
