Tengo una amiga a la que quiero muchísimo y precisamente por eso creo que esta situación me duele tanto.
Cada vez que quedamos con ella y su marido, él va poniendo pegas. Que si está cansado, que si hace calor, que si hay mucha gente, que si mejor no salir… Siempre parece que viene arrastrado.
Lo curioso es que cuando queda con la familia de ella no hay ningún problema. Ahí se apunta a todo, se queda hasta las tantas, se toma sus copas y parece otra persona.
Al principio pensaba que era cosa de él, pero con el tiempo he empezado a pensar que igual ella tampoco tiene tantas ganas de quedar con nosotras y simplemente viene por compromiso.
En las fiestas del pueblo pasa todos los años. Nos dice que ya nos veremos, pero al final siempre está con sus primos, sus hermanos o sus tíos. Como mucho se acerca diez minutos a saludarnos y vuelve con ellos.
Lo que terminó de hacerme pensar fue en Nochevieja.
Yo estaba pasando una etapa bastante mala y ella lo sabía. Habíamos hablado de tomar un café el 31 por la tarde y me dijo lo de siempre, que ya veríamos, que ella no quería hacer planes porque prefería que las cosas fueran surgiendo.
Pues al rato la vi por el pueblo tomando un café con una prima. Cuando nos vio vino un momento, estuvo diez minutos con nosotras y volvió a irse con ella.
No le dije nada porque me dio hasta vergüenza, pero ese día me sentí bastante sola.
Desde entonces he dejado de insistir para quedar. Si surge, bien. Y si no, también. Pero cada vez tengo más la sensación de que soy yo la que le da mucha más importancia a esta amistad que ella.
¿Creéis que simplemente hay personas que siempre priorizan a la familia o cuando alguien quiere estar contigo, busca el momento aunque sean veinte minutos?