Pues eso, como dice el título, mi amiga me está agotando.
Hace 3 años que la conozco del trabajo y desde el primer día que conectamos muy bien, empezó a contarme poco a poco su vida. Al principio era lo típico, nos contábamos las movidas con los maridos, con los hijos, ese tipo de cosas. Pero desde hace 1 año está en proceso de separación, su marido ha resultado ser un cabr*n malnacido, ella es claramente víctima de violencia de género, él la ha maltratado psicológicamente hasta límites que dirías que son propios de un culebrón venezolano pero no, la realidad supera la ficción.

El caso es que tiene que dejar a este cabr*n como sea y no termina de dar pasos. Intento acompañarla a comisaría y no quiere, la he acompañado a diferentes abogados y no termina de dar el paso, hasta dinero le he prestado, pero no hay tutía. Sólo hace que quejarse toooodos los días de lo mismo y yo ya no sé qué decirle porque me repito más que el ajo y sinceramente, empiezo a cansarme de que no de ningún paso pero se dedique todos los días a decirme que no sabe qué hacer con su vida y que qué opino de su marido… Entiendo que le cueste mucho, pero está llegando al punto de que esto repercute en su hijo, que está yendo a terapia y todo a casua de lo que está viviendo en casa.
¿Qué me recomendáis? Me siento culpable por pensar así, pero hay días que no me apetece saber de ella… y si me pongo a pensar, hemos vivido pocos momentos felices. Entiendo que ahora lo esté pasando muy mal, pero es que nunca fue la alegría de la huerta. Es la típica persona que no es capaz de reconocer en sí misma ningún tipo de virtud ni halago, si le dices que te pasa algo, a ella todavía le pasa peor y así. Tiende muchísimo a quejarse por todo y a lamentarse de su existencia (insisto, antes ya era así). Ha adoptado una actitud muy victimista. El marido le echa en cara que sea así y que por eso se cansó de ella y hay días que puedo entenderlo (aunque no justifica el maltrato).
Si me decís que vaya a terapia, ya lo hace, desde hace años ha ido a varios psicólogos pero parece que no terminan de dar en el clavo no sé… Yo ya no sé qué hacer.