Os voy a contar una historia para no dormir. Hará cosa de 6 años, mi única amiga, a pesar de no hacerlo nunca, me invitó a salir de fiesta con su novio y su otra amiga (también con novio).
Después de negarme mil veces acabé aceptando, ya que no tenía nada mejor que hacer.
Aquella noche no hacía más que señalarme a un chaval y hablarme de él, de lo buena gente que era. A mi no me gustó de primeras, pero dado mi historial, no era nadie para juzgar a alguien por su físico.
Nos presentaron, y supuestamente congeniamos. Hablamos durante unas semanas por WhatsApp, y quedamos un par de días (siempre en un lugar cerrado), donde solo hablamos y nos dimos cuatro besos tontos.
Bien, pues llegó la noche. Mi amiga volvió a invitarme a salir con ellos, insistiendo más aún que la vez anterior. Una vez en el pub, me sentí como si estuviese en un circo: notaba miradas y cuchicheos del novio de mi amiga, de su amiga y del novio de ella. Incluso los tíos con los que estaba el chaval, me miraban raro y hablaban.
Lo dejé pasar, no se muy bien por qué, la verdad.
Esa noche acabamos en mi casa. Empezamos a liarnos y la cosa fue a más. Él ni se molestó en quitarse parte de la ropa. Y justo cuando estábamos a punto, paró y me preguntó: “¿con cuántos has estado?”
En ese momento no tenía la mente en buscarle la lógica a una pregunta así, por lo que le dije la verdad (con tres).
Y justo entonces se vino abajo. Literalmente. Tuvo un gatillazo.
No entendía nada. ¿Qué había pasado?
Días después lo entendí todo. Mi amiga, mi SUPUESTA amiga, pensaba que yo era virgen. Y decidió hacerme el “favor” de humillarme buscándome un polvo.
A ese tío, le dijeron que era virgen, y vete a saber qué mas. Y él, como era un hijo de la gran p*ta, aceptó, a pesar de que yo no le gustaba nada (por eso quedábamos siempre a solas). Solo le interesaba llevarse el pin de ser el primero. Y cuando le dije que ya había estado con otros antes, perdió el interés y dió gatillazo.
En definitiva, me quedé frustrada sexualmente, es evidente. Y traicionada por quien creía que era mi amiga.
Unas semanas después él volvió a hablarme como si nada y le dejé las cosas bien claras. Tuvo la cara dura de negármelo todo. Le mandé al carajo, claro. Y a mi amiga igual.
Con el tiempo eso ya me causa hasta risa. Pensadlo: un tío entró en una casa para desvirgar a una tia, y sale con una salchicha fofa.
Pero, me genera una duda: ¿los hombres recurren a cualquier triquiñuela para echar un polvo? ¿Tan frívolos son? ¿O es que he tenido mala suerte?