Vengo a desahogarme porque estoy en una situación que no sé ni cómo explicar sin que parezca una serie rara de Netflix.
Tengo un chico con el que he estado liada durante años, lo típico que nunca ha sido una relación oficial pero tampoco una amistad normal.
Lo conocí mucho antes de liarnos y durante años hemos sido súper cercanos, de verdad, de hecho, yo lo considero mi mejor amigo (y él a mi). Hemos compartido de todo: fiestas, conciertos, llantos, alegrías, excursiones, cenas improvisadas… durante muchísimo tiempo hemos sido culo y mierda, vaya.
El contexto importante es que yo ahora vivo en otra comunidad autónoma, así que cuando voy a mi ciudad voy bastante a lo “visita exprés”: aprovecho para ver a mis amigos, que también son los suyos, cuadrar planes como puedo y básicamente exprimir el tiempo porque no estoy allí de normal.
Pues en ese contexto, se decidió que ya no tenía sentido seguir liados. Bueno, en realidad, lo decidió él, y yo lo acepté porque no siento nada por él, obvio me gusta físicamente, pero la amistad me importa más. Fin. En teoría todo bien.
El problema es que la teoría y la práctica no tienen absolutamente nada que ver,
porque en la práctica es como si la amistad con él tuviera un manual de instrucciones que nadie me ha dado.
Por un lado me dice que quiere seguir en contacto, que le importo, que todo bien, que seamos amigos, pero luego la forma de llevarlo es muy rara, muy limitada.
Cuando voy a su ciudad, solo nos vemos si hay plan de grupo, si no hay grupo, directamente no nos vemos. Y claro, como yo no vivo allí, eso significa que muchas veces voy, no coincidimos todos, y básicamente es como si eso eliminara por completo la opción de vernos. No hay alternativa, no hay plan B, no hay “vamos a tomar algo tú y yo”
Y eso ya me deja un poco descolocada porque no es que yo esté pidiendo planes constantes ni nada, es simplemente la idea básica de una amistad: si estás en la misma ciudad a veces te ves.
Luego está el tema redes, que ahí ya es donde mi cerebro empieza a hacer ruidos raros. Si subo cualquier foto normal donde él aparece de fondo sin querer (literalmente yo en sofá su cabeza al fondo) me pide que la edite. No quiere estar asociado ni de lejos a nada que yo suba. Y eso sería una cosa puntual si fuera un tema muy concreto, pero es constante: no puedo etiquetarlo, no puedo mencionarlo, no puedo subir nada donde se le relacione mínimamente conmigo. Pero luego, otras personas sí suben cosas con él y no pasa absolutamente nada, todo normal, ahí no hay problema. Y eso es lo que me genera esa sensación tan rara de “vale, entonces conmigo qué está pasando exactamente?»
Y no es solo eso, es que incluso cosas muy básicas de logística, tipo “me quedo en tu sofá esta noche porque he venido a ver a nuestros amigos y me sale carísimo un hotel”, tampoco. No es una cuestión de convivencia ni de volver a dinámicas raras ni nada, es algo muy puntual y práctico… pero también es no.
Cuando intento hablarlo, la respuesta es siempre la misma: “ya sabes cómo soy”, que es «muy celoso de su intimidad » pero con otras personas no lo es, y conmigo hace un tiempo, tampoco.
Y al final yo estoy en un punto muy claro de mi vida: no quiero volver a nada con él, eso está cerrado, pero tampoco entiendo una amistad donde parece que tengo que ser invisible en ciertas condiciones para que sea cómoda para él.
Estoy muy perdida, agradezco cualquier consejo.
