mi baile chuminero a lo Lidia Lozano espantó a mi ligue

Inicio Foros Debates de actualidad Humor y risas mi baile chuminero a lo Lidia Lozano espantó a mi ligue

  • Autor
    Entradas
  • Mar
    Invitado


    Mar on #1204335

    Todo el mundo dice que soy una chica súper cariñosa, amable y dulce, que son tres de las características que mejor me definen. Supongo que todo ese dechado de virtudes está un poco destinado a suplir otra serie de carencias bastante evidentes en mi persona, como el hecho de que el día que repartieron el salero y el desparpajo para moverse, a mí me
    pillaron cagando. Lo cierto es que a estas alturas lo tengo naturalizado y asumido. Lo que no me imaginaba es que mi torpeza llegara a tales cotas que fuera a suponer un problema incluso a la hora de conquistar a los hombres.

    Nos conocimos en el veterinario, después de coincidir en la sala de espera tres o cuatro veces con nuestros respectivos perretes que, curiosamente, eran de la misma raza y se llamaban igual. Nos hizo gracia aquella coincidencia y a fuerza de charlar y tontear en aquella consulta mientras nuestras mascotas se olisqueaban los culos mutuamente, hicimos buenas migas e intercambiamos números de teléfono. Al poco tiempo ya nos seguíamos en redes sociales, un acto aparentemente ingenuo pero que viene a ser el equivalente humano al olisqueo de culo perruno, porque aunque a diferencia de nuestras mascotas, nosotros todavía no nos habíamos olisqueado las posaderas, era evidente que nos gustábamos.

    De hecho, aunque en principio la idea -o la excusa, mejor dicho- era quedar para salir a dar un paseo con los perros, nuestras conversaciones empezaron a rayar bastante en el flirteo. Teníamos muchas cosas en común, pero es que además físicamente el chaval me ponía como una moto y cada vez que me tiraba una indirecta, me volvía loca. Nos vimos un par de veces hasta que decidimos ir un poco más allá y quedar para picar algo y tomar unas cervezas sin la compañía de nuestros peludos. Todo fue perfecto. Tan perfecto que no queríamos irnos a casa, así que la cita se alargó y terminamos yéndonos de copas a un garito de la zona.

    Entre gin tonic y gin tonic, cayeron unos cuantos morreos de aúpa y yo estaba tan pletórica que empecé a bailar. Con el subidón de autoestima y la adrenalina disparada a causa de aquellos besos, me olvidé de que el baile no era lo mío. Mi idea era ponerle brutísimo con mis movimientos de cadera y culamen; en mi cabeza yo era una diosa del reggaetón, contoneándome delante de él, pero en realidad guardaba más parecido a un híbrido entre Leonardo Dantés y Lidia Lozano. Ante aquel baile chuminero su expresión mutó de querer comerme viva a vergüenza ajena pura y dura, mezclado con auténtica sorpresa y un «tierra trágame» escrito en la cara.

    El chaval bebía de su copa con la cabeza gacha, mirando a su alrededor con disimulo, como cuando tu madre baila en las fiestas del pueblo o en la boda de tu prima y huyes por temor a que te relacionen con ella. Para su desgracia y para la mía, ya puestos, mis contoneos de culebrilla arrítmica habían acaparado la atención de prácticamente todo el garito, que me miraba descojonado. Quise retomar el tonteo y dejé de bailar al momento, pero ya era tarde. Todo el morbo y la atracción que nos había envuelto hasta mi arranque de baile, por llamarlo de alguna manera, habían desaparecido por su parte. Me maldije a mí misma, sabiendo que era bastante probable que nunca más volviera a enrollarme con aquel chico al que le faltaba salir corriendo de la vergüenza.

    Y no me equivoqué, porque después de mi arrebato bailongo, no tardamos en volver a nuestras respectivas casas sin beso de despedida, a pesar de que hacía tan sólo unos minutos nos hubiéramos comido los morros como dos adolescentes. No supe nada más de él hasta que una tarde especialmente aburrida en la que tuve demasiado tiempo libre, decidí escribirle pensando que igual ya se le había olvidado la escena y que podríamos volver a vernos. Pero vaya si se acordaba. Me dijo que le parecía una chica genial y muy guapa pero que era mejor dejar las cosas como estaban, porque bailaba «como la niña de El Exorcista».

    Una tiene que ser consciente de sus limitaciones y yo reconozco que soy una persona
    bastante torpe, pero nunca pensé que mi nivel de patosidad fuera a alcanzar semejantes cotas de ridículo. Sólo espero que mi perro no me odie por haberle cambiado de veterinario, pero después de aquello no me sentí capaz de volver a cruzarme con el Víctor Ullate de las narices.


    🌸 Envía tus movidas a [email protected]
    👑 Los mejores chollos para ahorrar https://whatsapp.com/channel/0029VaCFabI1nozF5ZslTp3u


    Responder
    Paper
    Invitado


    Paper on #1204343

    QUE LE DEN al aburrido del menda ese!! Vivan las tías como tú!! Tener a una persona al lado que sabe divertirse, que baila como sin nadie estuviera mirando y que agarra momentos con esa alegría es oro puro, no cambies!!!!

    Responder
    EG
    Invitado


    EG on #1204355

    Jajajajaj. Un poco exagerado el chaval sí es para no querer volver a verte por eso. Está claro que tiene el sentido del ridículo nivel Dios y que le bajaste la líbido a 0. Y es que «Ay, Manolete, si no sabes torear (bailar), pa que te metes».

    Responder
    Mimmit
    Invitado


    Mimmit on #1204375

    Hasta nunca, menudo personajito. Si lo piensas te pasaría en cualquier momento y no es algo para dosificar…te iba a poner verde igual

    Responder
    Missy
    Invitado


    Missy on #1204404

    Pues yo me habría reído contigo y me habría parecido algo gracioso como anécdota, pasar de alguien por esa CHORRADA es de no estar muy bien de la azotea así que el que no vale la pena es él, no tú. Lo que se ha perdido…

    Responder
    Niña del exorcista 2
    Invitado


    Niña del exorcista 2 on #1205362

    Como se suele decir, ¡buena bala esquivaste ahí! Si no hubiera sido eso, igual habría sido un «no te rías tan alto» o algo así en un futuro no muy lejano… ¿Tienes una forma peculiar de bailar? Pues que quieres que te diga, lo importante es divertirse, aunque el baile en sí sea un cuadro! 😂

    Responder
    Hola!
    Invitado


    Hola! on #1205728

    Me recuerda a Friends cuando Rachel se avergüenza de como corre Phoebe y al final le acaba gustando como mas como corre ella, pues eso le hacia falta a este chico, soltarse y darse cuenta de que lo divertido es dejarse llevar sea cual sea tu ritmo!

    Responder
    Anonimo
    Invitado


    Anonimo on #1205826

    Pues yo voy a ser la unica q opine distinto, a ver esta claro q unas perdonas bailan genial otras fatal unas cantan bien otras muy mal .. pero vams a ver yo tengo una primera cita con un chico y se pone a bailar fatal siendo el centro d atencion d todo el bar tb pensaria tierra tragame y no me gustaria repetir cita , tu eras consciente q bailas mal para q te pones a bailar a lo loco en vez d haber diafrutado de tu cita.

    Responder
    Sybila
    Invitado


    Sybila on #1205934

    A mí me encanta bailar pero bailo mal, muy mal, rollo escena icónica de Spiderman 3. Mi marido directamente es arrítmico, se mueve como un chicle de madera. No nos ha gustado nunca salir, pero en casa nos ponemos a bailar con nuestro peque, que también baila bastante peculiar.

    ¿A dónde pretendo llega con esto? Pues a que si te diviertes, baila como Leonardo Dantés, que siempre habrá alguien a quien le parezcas genial. Te has quitado un muermo de encima y más si usa esa excusa absurda para no seguir conociéndote.

    Responder
WeLoversize no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta web por colaboradores y usuarios del foro.
Las imágenes utilizadas para ilustrar los temas del foro pertenecen a un banco de fotos de pago y en ningún caso corresponden a los protagonistas de las historias.

Viendo 9 entradas - de la 1 a la 9 (de un total de 9)
Respuesta a: mi baile chuminero a lo Lidia Lozano espantó a mi ligue
Tu información: