¡Hola!
Pues lo dicho, no sé qué clase de extraños genes tiene, que cuando noto que le empieza a salir el acento mexicano, yo pongo pies en polvorosa. Y no es que tenga familia allí ni nada de eso, es que le sale así. Es verdad que le gusta poner muchos acentos haciendo el tonto, pero por alguna razón que desconozco, cuando se cabrea le sale ese. Y es muy gracioso oírlo todo cabreado hablando con acento, porque es como si estuviera haciendo el tonto, pero no lo está haciendo, y claro, ponte tú a reírte mientras te dice todo indignado que ya está bien de ocupar su parte del armario con tu ropa…
Por ejemplo, el otro día se enfadó porque yo estaba ocupando más de la mitad del perchero. Decía: «mira, hay seis colgadores, tres para cada uno. Vale, te admito que uses cuatro, pero ¿cinco? ¡Cinco ya es abusivo! ¡Abusivo!» (todo esto con acento mexicano, claro). Nada, que es muy difícil no reírse (que conste que no tengo nada en contra del acento mexicano, pero claro, oírselo a un asturiano cabreado pues me hace gracia).
