Aún no me lo creo, cada vez que lo pienso, me cabreo más y me subo por las paredes. Le dejé a mi cuñado unas llaves de casa por si hay alguna vez había alguna urgencia como que alguno de los niños tenía que entrar en casa y no estábamos nosotros o que nos fuéramos de vacaciones y se rompieron una tubería.
El otro día le llamo y le pregunto que dónde está porque estaba en una tienda donde vendían una cosa que él busca desde hace tiempo y le quería proponer que si aún lo quería, se lo compraba y se lo acercaba a su casa y luego ya me iba yo a la mía.
El tío va y me contesta que está en mi casa. El cerebro me colapsó porque lo primero que me vino a la cabeza es que los niños estaban en casa de la abuela y mi marido trabajando. Le pregunto sorprendida: ¿ cómo? ¿ Que estás en mi casa? y va y me contesta “sí, me han entrado ganas de cagar y como tenía tus llaves y tú vivías cerca de donde estoy, pues he venido a usar tu baño, así que te espero aquí y ya me lo traes directamente”.
A él no le dije nada directamente, porque no quería iniciar una pelea, pero cuando mi marido llegó a casa, se lo comenté indignada y él se descojonó. Dijo que su hermano tenía mucho morro, pero que había sido gracioso.
Pues perdonad, pero a mí no me hace ni puta gracia que entre en mi casa sin avisar, sin pedir permiso y sin tener en cuenta que podría estar yo dentro en bolas o tener la casa patas arriba o simplemente no tener ganas de tener visitas porque tengo migraña y mucho menos si la razón es que quiere cagar.
¿Lo veis normal?
