Hola. Desde hace unos días estoy muy rallada. He estado cuatro años con mi pareja. Una vez me pidió Que nos grabáramos ya sabéis, teniendo sexo, porque le daba mucho morbo. Aunque yo no estaba muy por la labor, al final accedí. Le dejé claro que sería solo esa vez y nunca más, y aceptó. Le pedi que lo borrara, no tengo la seguridad de que lo haya hecho
Pero hemos cortado. He sido yo quien ha tomado la decisión porque ya veía que nuestra relación no iba a ningún sitio. Él no quería romper de ningún modo, se puso fatal. Incluso quiso ir a terapia y me prometió cambiar en lo que hiciera falta. Pero, sinceramente, el problema no era él; yo no tengo quejas de su forma de actuar conmigo, simplemente yo ya no lo quería. Preferí ser dura antes que darle falsas esperanzas.
Cuando le dije que no deseaba seguir teniendo contacto con él , ni siquiera como amigos, ya por mensajes porque me escribía cada día para preguntarme cosas, me llamó “tipeja cruel y déspota”. La ruptura fue hace cuatro meses y medio y, por amigos comunes, sé que sigue muy enfadado y rabioso.
Yo he empezado a salir con otra persona. De momento nada serio, ni siquiera nos hemos acostado. Han pasado ya cuatro meses, como he dicho antes, y, con tan mala suerte, el segundo día que quedé con este chico me encontré a mi ex. Yo le había dicho la verdad, que la ruptura no era por terceras personas. Pero él no se lo creía, y al chico con el que estoy saliendo lo conocí después, en una cena con amigos. Cuando mi ex me vio creo que confirmó sus sospechas infundadas. Él estaba con sus amigos y yo con el otro chico. Me miró con odio total y se marchó del restaurante en mitad de la cena.
Y, para colmo, después de eso leí un artículo, o más bien me apareció uno, sobre la pornovenganza. A ver, él en ningún momento me ha amenazado con algo así, pero desde entonces me siento súper vulnerable. Me arrepiento mucho de haber accedido, porque mi ex tiene un arma con la que puede hacerme mucho daño, así que no aconsejo a nadie hacer lo mismo