Mi hija de 26 años, que aún vive con nosotros, celebra su cumpleaños mañana. La idea era comer en casa con nosotros y con su hermano. Mi pareja, al final, decidió invitar a sus tres hijos y sus respectivas parejas. Ella, de repente, cambió el plan y dice que irá a comer al restaurante con sus amigos.
Cuando se lo recriminé, le dije que puede ir a cenar con ellos y celebrarlo con familia. Su respuesta fue: yo lo quiero celebrar con mi gente, si vienen los hijos, las parejas, los nietos, no parecerá su cumpleaños, pues que ellos, aunque le caen muy bien, si vienen la atención no será hacia su cumpleaños y no se sentirá protagonista.
