Alquilé las habitaciones vacías que tenía en mi casa durante un tiempo y era el tercer compañero de piso que tenía. Era muy, muy guapo, pero tenía 18 años y era terriblemente tímido. Yo tenía 22 años y todo lo contrario.
La otra chica no paraba de decirnos que teníamos una tensión sexual que la daba a ella calambre cada vez que nos cruzabamos o compartíamos un rato en la cocina y esas cosas normales de la convivencia, yo me lo tomaba a guasa
Nos quedamos despiertos hasta tarde una noche y nos emborrachamos y él comenzó a contarme sobre su vida y que nunca había tenido novia y que era virgen.Me sorprendió. Era tímido… pero, ¿virgen? que locura. Nunca he tenido fantasías sobre seducir a un virgen, pero había algo irresistible en él y sabía que estaba tentado.
Empezó a coquetear y a decir que tal vez podrías enseñarme sobre sexo y luego otra noche terminamos borrachos y lo llevé a mi habitación y dejé que me hiciera sexo oral. No era muy bueno en eso, pero era raro saber que nunca, nunca lo había hecho antes.
No fuimos más allá de eso y solo lo hicimos unas pocas veces, pero aun así fue una experiencia extraordinaria. A los pocos meses él se volvió a su casa, y yo alquilé la habitación a solo chicas, para evitar.