Yo vivo sola con mi hija de seis años y me mudé a otra comunidad porque me salió un buen trabajo. Mi madre echa de menos a la peque y la entiendo, por eso cuando me dice que va a venir de visita, me adapto sin rechistar.
Cuando viene se queda en mi casa, pero yo voy como una loca porque tengo que salir del trabajo a recoger a la niña y volver a casa para comer y, cuando llego, a mi madre no se le ha ocurrido ni hacer la comida.
Tengo una sensación increíble de correr detrás de todo el mundo y me trago la rabia que siento, pero así no puedo seguir.
De por sí es complicado ser madre soltera y conciliar la vida profesional y personal, pero es que ahora es como si tuviera huéspedes en un hotel y me pasara el resto del tiempo encargándome de sacarla a ver cosas, hacerle la comida, la cena, entretenerla y al mismo tiempo llevar a mi hija al cole y a extraescolares. Ha venido para un mes y lleva una semana y media y ya estoy agotada y de mal humor.
