Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Hace unos años me hicieron indefinida en el trabajo y mis ingresos comenzaron a ser más estables. Como soy soltera y no tengo nada que me ate decidí que quería emplear el dinero que ganaba viajando y viendo mundo, ya que nunca pude hacerlo de pequeña.
Tengo un grupo de amigas que están en la misma situación que yo y todos los años organizamos un viaje en invierno y uno en verano, pues bien, hace dos años que no voy a ninguno de los dos porque, casualmente, cada vez que le digo a mi madre que me voy fuera ella se pone enferma.
Al principio pensaba que era casualidad, pero ya tengo la mosca detrás de la oreja y creo que lo hace con toda la intención. La última vez, la noche antes de salir de viaje, me pidió que la acompañara a urgencias porque estaba mareada y cuando llegamos estuvimos toda la noche en observación haciéndole pruebas, a ella no le encontraron nada, por la mañana estaba bien y yo perdí mi vuelo.
Otra vez, me llamó horas antes de irme para decirme que se había pasado el día vomitando y que no quería molestarme pero que no se quedaba ella tranquila si yo me iba y ella se encontraba así de mal.
Es que no ha sido un caso aislado, ya van 4 ocasiones. Mis amigas ya casi que no cuentan conmigo porque saben que, en el último momento, me surgirá algo y no podré ir. Tenemos otro viaje organizado para este verano y estoy temblando de pensar con qué saldrá mi madre ahora. Estoy por ignorarla y marcharme caiga quien caiga. ¿Estoy siendo una mala hija o es ella la que me está manipulando?
