Hace cuatro meses empecé con Mounjaro porque me lo recomendó mi médico. No fue una decisión impulsiva ni porque lo hubiera visto en redes. Fui a consulta, hablamos de ello y decidimos probar.
Y sí, adelgacé.
Pero también dejé de disfrutar de la comida. Había días que casi no comía nada porque no tenía nada de apetito. Me encontraba floja, tenía mareos bastante a menudo y la sensación era como si no tuviera energía para hacer una vida normal.
Además está el precio. Entre una cosa y otra me estaba gastando cerca de 400 €, que me parece una barbaridad. Que sí, que dura entre dos y cuatro meses, pero que sigue siendo carísimo.
Hace unas semanas decidí dejar de pincharme. Mucha gente me dice que estoy loca, que si ya había empezado tenía que seguir, pero sinceramente no me arrepiento.
Prefiero perder peso más despacio o incluso seguir teniendo kilos de más, pero encontrarme bien y tener fuerzas para hacer mi vida.
¿Alguien más ha dejado Mounjaro por decisión propia? Porque parece que solo se cuentan las experiencias buenas y me gustaría saber si soy la única que ha sentido que no le compensaba.