Estamos destrozados, especialmente él porque estaba muy unido a su padre que ha fallecido a causa de un accidente. La noticia nos pilló de viaje en punta cana y aunque movimos cielo y tierra para agilizar todos los trámites y poder volver en el primer vuelo, no hemos llegado a tiempo al hospital de poder verle con vida.
Las casi nueve horas en el vuelo fueron horrorosas, con muchísima tensión y nervios, suplicándole al cielo que nos dejara llegar y decirle adiós, pero su padre falleció mientras nosotros estábamos volando.

Al aterrizar lo primero que hicimos fue conectar el móvil y llamar a su madre para preguntarle que cómo iba la cosa y nos dio la noticia.
No sé si esto lo va a llegar a superar en algún momento, porque es muy duro no poder decirle adiós a la persona que más has querido en este mundo.