Si quieres un testimonio de ex alumna de un colegio de este tipo, aquí va la mía.
Estudié los últimos años de instituto en un centro como el que describes, elitista, enseñanza exclusiva en inglés, instalaciones, donde me codeaba a diario con hijos/as de futbolistas, políticos, embajadores, aristócratas y famosos varios.
Mi familia no era rica y mandarme a estudiar allí suponía un esfuerzo económico importante; mis padres tomaron esa decisión por motivos muy parecidos a los que tú enumeras, porque ser bilingüe en inglés te abre muchas puertas en la vida, porque es exclusivo, porque se lo podían permitir (no sin esfuerzo, pero podían).
Lo que no tuvieron en cuenta (y por lo que he podido leer, creo que tú tampoco) es que un colegio no es solo la calidad de la enseñanza o de las instalaciones, también es el ambiente que te encuentras a diario.
A no ser que os relacionéis habitualmente con millonarios y barones, tu hijo va a convivir con gente de una clase social muy diferente. No pretendo generalizar porque de todo hay, pero la mayoría de mis ex compañeros eran como tu marido describe a los niños de los colegios privados: pijos, superficiales, sectarios.
En ese instituto había una pequeña minoría de gente como yo, que procedía de familias de clase medio-baja a las que le costaba un riñón hacer frente a la mensualidad, y una gran mayoría con más dinero del que puedan gastarse en tres vidas, que van a clase con un bolso de Louis Vuitton y a esquiar a Baqueira en Navidad. Estos últimos eran los que partían el bacalao, los demás éramos los marginados a los que ignorar, ridiculizar o acosar según el momento. Los profesores, con su brillante currículum académico, se dedican a dar clase e ignoran todo lo demás. Al fin y al cabo no es su problema, no somos «de los suyos».
Así que salí de allí con un excelente nivel de inglés pero con la autoestima destrozada. Como te dijeron en un comentario anterior, las familias pudientes que mandan a sus hijos a esos sitios no lo hacen por el nivel, sino por los contactos, pero lo tienes difícil si no has buceado en esas aguas desde el nacimiento. Para abreviar, el inglés no me ha solucionado la vida, si bien me ha ayudado a encontrar un trabajo relativamente bien pagado.
Mis hijos van a un colegio público cerca de casa, no lo hemos elegido porque sea gratis sino porque nos ha gustado la actitud del profesorado. Considero importante que aprendan inglés, así que de momento lo estudian como extraescolar con profesores nativos, cuando sean más mayores nos plantearemos la posibilidad de enviarles alguna semana a un país de habla inglesa para que lo perfeccionen.
Y mientras tanto, que vivan una vida normal, con sus amigos del barrio y no encerrados en una burbuja elitista a la que no pertenecen.