Llevo media vida con el mismo chico. ¿Debí verlo venir? Supongo. Nunca ha sido muy generoso, pero últimamente es que es nombrar la palabra «euros» y se pone cerril.
Tenemos una cuenta común en la que cada uno mete lo mismo, de ahí se pagan hipoteca, gastos, comida, si hacemos algún viajecillo, cosas de nuestra hija… Lo común, vaya.
Cada uno su nómina la mete en su propia cuenta y lo que gasta cada uno es para cada uno. La verdad es que yo he crecido con un modelo de familia distinto: el dinero de la familia es de la familia. Pero bueno, ganamos lo mismo, soy independiente económicamente, él lo quiere así, no voy a discutir.
El problema viene cuando nace la niña. Empieza a quejarse de que yo gasto mucho, que sólo quiero comprarle ropa cara… Y no es cierto. Él dice que estando todo tan tirado en Shein, Pepco, ofertas del Primark… Que compremos sólo ahí. Y lo cierto es que la ropa del día a día está bien pillarla barata, pero, ¿de verdad, trabajando los dos, es tan terrible que le pille dos cosillas de Zara cada temporada? Los zapatos igual… Yo quiero que sean respetuosos, él insiste en que es moda, y cada vez que la niña cambia de talla, es una guerra.
Hasta ahí puedo entender que haya diversidad de opiniones, el problema viene cuando se cabrea porque compre fresas o arándanos porque son caros. A mí me parece ideal que la fruta sea variada, si come 5 raciones al día, no la voy a tener a manzana y plátano sólo… Intento variar, a veces eso, otras uva, melocotón… La guinda fue un día que me dijo que le comprase la fruta con el dinero de la cuenta en la que cada mes metemos 10€ cada uno por si el día de mañana lo necesita.
Cabe decir que no somos ricos, pero vamos, podemos permitirnos comprar un paquete de fresas a la semana.
No contento con esto, hoy le digo que en breve es el cumple de la niña, y que me gustaría regalarle una bici (la suya es de esas de equilibrio y la lleva súper bien, pero ya le queda peque y de su clase algunos empiezan a pedalear sin ruedines, el otro día probó la de un amiguito en el parque y le moló, y se pasó el camino diciendo que quería una bici «de mayores» como su amigo). La bici nos costaría unos 100€, que al final son 50 por nómina, en el cumple de nuestra hija, tampoco lo veo exagerado teniendo trabajo los dos, al final una bici con pedales es algo que todos los nenes acaban teniendo, que es bueno a nivel motor… Yo qué sé, para comprarle una chorrada y en unos meses tener que cogerle bici, se la regalamos ya, ¿no? Pues delante de ella diciendo que soy muy cabezota y que no miro el dinero. Y yo diciéndole que delante de la nena no diga que no quiere comprar su regalo de cumpleaños y él erre que erre «de mayor valorará que ahorremos».
En fin, entiendo que si tuviésemos penurias me llamase loca, pero los dos somos fijos, con sueldos normales (ni mileuristas pelados ni tampoco que nos permitan grandes lujos), ¿una bici para un cumple es para ponerse así?
Estoy empezando a cansarme, porque luego a él le encanta que comamos fuera (no a sitios caros, pero sí con frecuencia) y a mí también me gusta, pero a lo mejor este mes prefiero salir menos y regalarle a mi hija lo que ella quiere por su cumple. Lo primero es ella, y es obvio que si no tuviese para darle de comer o pagar la hipoteca no iba a comprar una bici, pero que no vamos a tener que elegir letra o bici.
No sé, opiniones, porfi.
Gracias.
